Jueves, 14 Mayo 2020 15:26

Atendiendo a estudiantes con dificultades en el aprendizaje durante COVID-19

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A medida que los maestros y líderes se adaptan al aislamiento social de COVID-19, ha sido realmente emocionante ver las formas en que nuestros estudiantes han sido acogidos y cuidados por una comunidad entera de creyentes. Los padres y los maestros están trabajando arduamente para identificar las cosas más importantes que nuestros estudiantes podrían aprender en este tiempo extraordinario mientras manejan el dolor y la ansiedad sobre nuestro mundo y nuestros seres queridos.

En este momento de poca interacción social dentro de la comunidad educativa, es importante que los educadores y padres de familia encuentren maneras nuevas de trabajar juntos en nombre de los estudiantes con dificultades en el aprendizaje. En el Centro para Educación Inclusiva All Belong hemos tenido el privilegio de recopilar ideas creativas para apoyar y mantener las comunidades de la iglesia y la escuela en este momento de crisis. A continuación, encontrará un breve resumen de dos temas que serán de su interés: consejos pedagógicos para educadores y consejos sociales/emocionales para familias.

 

Consejos pedagógicos para educadores

  • Piense positivamente. Este podría ser el momento de realmente reforzar una habilidad particular (y que no da tiempo reforzarlo en un día normal de clases), como datos matemáticos o división larga o sonidos de vocales o lectura oral, etc. En esencia, tal vez esta sea una oportunidad para desarrollar y fortalecer algunas destrezas importantes.

  • Hágalo personal para estudiantes con dificultades de aprendizaje o discapacidad. Comuníquese con cada una de las familias a las que sirve, en colaboración con docentes del área general, para brindarles objetivos específicos para el estudiante durante este tiempo. Quizás es solo una continuación de las metas que ya se han establecido para el estudiante, pero los padres seguramente podrían beneficiarse de un recordatorio de cuáles son esas metas. Tal vez sea un objetivo alterno debido al nuevo contexto en el que aprenderán, pero metas claras harán que las familias y docentes de áreas generales se sientan mejor acerca de lo que está sucediendo. Por ejemplo, tal vez atar los zapatos no ha sido un objetivo normal de la escuela. Sin embargo, podría convertirse en un objetivo que los padres pueden trabajar en casa. Aprender a preparar el desayuno, poner la mesa o enseñarles cómo usar un dispositivo móvil para enviar mensajes de texto a amigos son otros ejemplos de objetivos alternos para este período de tiempo. Elija metas que estén más alineados con las que los padres/cuidadores pueden sentirse cómodos. 

  • Si es posible, considere que la comunicación a los padres venga de parte de los docentes encargados. Permita que sean los docentes encargados del niño(a) que comuniquen estas ideas a los padres de familia, aun si el equipo de adecuación curricular son quienes crean las ideas y objetivos. 

  • Anime a los docentes a que tomen en cuenta a los estudiantes que requieran mayor rendición de cuentas y adecuaciones para completar el trabajo. Los estudiantes que necesitan esto pueden verse gravemente afectados en términos de su capacidad para funcionar con éxito sin la estructura y la rutina a la que están acostumbrados. Sea proactivo trabajando junto a docente de áreas generales para planificar y lograr el éxito de todos los estudiantes. 

  • Apóyese en docentes auxiliares durante este tiempo para ayudar a los padres y proporcionar un valor educativo adicional. Algunas ideas pueden incluir el apoyarse en docentes auxiliares para intercambiar ideas con grupos de maestros sobre adecuaciones y modificaciones para los estudiantes durante los tiempos de aprendizaje remoto. Los auxiliares también pueden realizar sesiones Zoom de refuerzo académico en grupos pequeños. Incluso, pueden facilitar, dirigir o iniciar la interacción social con estudiantes y compañeros durante las sesiones de vídeo, ¡esto es muy necesario para todos nosotros durante el aislamiento social! 

  • Tome en cuenta que muchos de los recursos actuales disponibles y referenciados por los educadores requieren acceso a internet y no podemos suponer que todas las familias cuenten con ese servicio. Es posible que necesiten proporcionar libros, materiales de apoyo didáctico manipulables como trozos, palillos, etc. o materiales impresos para algunos estudiantes. ¿Tiene materiales manipulables o folletos que puede proporcionar al docente encargado para que los padres los recojan a una hora establecida? Colóquelos en un bolso o carpeta que el estudiante pueda personalizar con dibujos propios, pegatinas, etc. 

 

Consejos sociales/emocionales para familias

Muchos niños, no solo aquellos con diagnósticos en el área emocional y de comportamiento, están luchando con la incertidumbre de nuestra realidad actual. Actualmente, los padres y cuidadores primarios son los principales educadores de habilidades sociales y emocionales para los niños. Aquí hay algunas estrategias basadas en investigación para que los padres apoyen las variadas emociones (estrés, ansiedad, ira, inquietud) de los niños y los adultos que los cuidan. Es posible que desee sugerir estas estrategias a las familias de manera proactiva (por ejemplo, a través de un correo electrónico o un boletín) o individualmente a medida que surjan oportunidades de consulta.

  • Proporcionar estructura y rutina. Escriba su horario para el día con su hijo. Incluya tiempo para rutinas estructuradas (tareas de aprendizaje) y juegos abiertos (tiempo creativo). Permita algunas opciones apropiadas de elección cuando sea posible. Asegúrese de permitir flexibilidad cuando surja estrés; los horarios pueden proporcionar orientación, pero asegúrese de interpretar las emociones del día para seguir con el horario. 

  • Nombrar las emociones. Equípese para ser un científico emocionalno un juez emocional. Hable con los niños y pregúnteles qué sienten. Muestre curiosidad por los sentimientos y sepa que son temporales. Cuando podemos expresar nuestros sentimientos en palabras, se hace más fácil manejarlos. Leer libros o usar los medios de comunicación puede ayudar a facilitar las conversaciones sobre las emociones.

  • Cuando las emociones aumenten, limite lo que diga (use menos palabras).  Encuentre formas para que los niños expresen su enojo de manera segura (rasgar papel, aplastar plastilina, hacer flexiones en la pared, saltar en un trampolín, hacer saltos, correr por la casa). Luego, modele cómo volver a la calma (voz suave, colocarse por debajo del nivel de los ojos, modelar la respiración profunda, realizar movimientos rítmicos y repetitivos: balancearse de un lado a otro o hacia adelante y atrás).

  • El juego ayuda a nuestros cerebros a descansar y resolver problemas. Al participar en algo que distrae, pasamos de la parte de nuestro cerebro “hacedor” a la parte “pensador”, liberando emociones y volviendo a la parte más racional del cerebro.

  • ¡Muévase! El moverse también libera hormonas positivas que ayudan a mejorar de forma natural nuestro estado mental. Planifique que los niños salgan de las paredes del hogar al menos una vez al día por un período extendido. Tome las precauciones necesarias establecidas en su país durante COVID-19. Puede ser en el jardín de la casa o un parque abierto. Si no es posible, habilite un espacio en su hogar que cumpla este rol. 

  • Desarrolle frases personales o familiares. Esto puede estar relacionado con la novedad que todos estamos viviendo con una mentalidad de crecimiento. Pruebe "¡Supongo que todavía no he aprendido cómo hacerlo!" y "¡Puedo hacer cosas difíciles!" Hable la Palabra de Dios a la vida de sus hijos y seres queridos. Salmos 46:1 (NVI): "Dios es nuestro amparo y nuestra fortaleza, nuestra ayuda segura en momentos de angustia". Josué 1:9 (NVI): “Ya te lo he ordenado: ¡Sé fuerte y valiente! ¡No tengas miedo ni te desanimes! Porque el Señor tu Dios te acompañará dondequiera que vayas.”

  • Practicar la gratitud. Hay mucha investigación que respalda la idea de que aumentar nuestra conciencia de las cosas por las que estamos agradecidos puede mejorar nuestra salud psicológica. Escriba las cosas por las que está agradecido como parte de los devocionales familiares, o por su cuenta, para aumentar la empatía y la conciencia de lo bueno.

  • Maneje su propio estrés. Contacte a otras personas para compartir sus preocupaciones. De un paseo. Sepa que su(s) hijo(s) se beneficiará(n) de su salud psicológica y física. Preste atención a lo que siente. Duerma. Coma. Muévase. Administre sus pensamientos. Haga cosas que disfrute.

 


Escrito por Elizabeth Lucas Dombrowski, Becky Tubergen y Betsy Winkle

 

Artículo adaptado del original Serving Students of All Abilities During COVID-10 producido por ACSI en Estados Unidos (2020). Puede encontrar el original en inglés en acsi.org

Visto 1056 veces Modificado por última vez en Miércoles, 10 Junio 2020 18:05