Lunes, 13 Mayo 2019 10:25

Educación para la sexualidad

Valora este artículo
(1 Voto)

¿Dónde están los padres en esta guerra cultural? Incluso a los padres más educados y bien intencionados se les dificulta hablar con sus hijos sobre el diseño de Dios para el sexo. Los padres no solo están demasiado ocupados, sino que pueden sentirse incómodos al comunicar tal verdad. Enseñar a los hijos sobre todos los decretos de Dios, incluidos los problemas sexuales, es tanto un mandato como un privilegio para los padres: 

“Grábate en el corazón estas palabras que hoy te mando.   Incúlcaselas continuamente a tus hijos. Háblales de ellas cuando estés en tu casa y cuando vayas por el camino [mientras vayan en el automóvil], cuando te acuestes y cuando te levantes.   Átalas a tus manos como un signo; llévalas en tu frente como una marca; escríbelas en los postes de tu casa y en los portones de tus ciudades (Deuteronomio 6: 6-9, NVI).”

Los jóvenes de hoy se enfrentan a grandes presiones sexuales. Ya no son los mensajes sutiles o evitables del pasado. Estamos ante una guerra cultural de sensualidad. Los jóvenes son blanco de la inmoralidad, y Satanás está empeñado en robar su pureza para evitar que cumplan sus propósitos divinos.

A mi parecer, tenemos dos opciones. Nuestras escuelas pueden continuar guardando silencio respecto a los problemas sexuales, o romper la barrera del silencio, hacer equipo con los padres y echar a andar un programa bíblico que comunique la verdad de Dios y contrarreste el mensaje invasivo de nuestra cultura.

 

Redefinamos educación en sexualidad

¿Cómo debería ser la educación en sexualidad en una escuela cristiana? He aquí el problema: ¡este no es un programa convencional de educación sexual! Para muchos, la frase “educación sexual” provoca sospecha y temor. Para ayudar a evitar malentendidos, es importante determinar qué es y qué no es la educación sexual para la escuela cristiana.

¿La sexualidad humana es puramente biológica, o incluye cuestiones de citas o cortejo? Y tal vez quiera incluir el tema de la modestia y la forma de vestir. ¿Le enseñaría a sus estudiantes acerca de enfermedades de transmisión sexual? ¿Qué pasa con temas difíciles como la homosexualidad, la masturbación y el aborto? Posiblemente su programa podría resumirse con el lema “diga no al sexo”. Estos temas merecen discusión, pero no todos se enseñarán necesariamente en un entorno escolar.

La sexualidad es mucho más que hechos biológicos. Con demasiada frecuencia, el programa convencional de educación sexual dedica demasiado tiempo a la biología y no lo suficiente a la pureza. Muchas escuelas han optado por eliminar la palabra sexo de su descripción porque no quieren dar a entender que están enseñando sobre el acto sexual. En una reunión de padres en una escuela, un padre me preguntó: “No va a definir el coito, ¿verdad? Estoy planeando sacar a mi hija y tener una charla de padre e hija sobre el tema en general”. ¿Mi respuesta? “¡Nunca querría robar esa oportunidad a un padre!”

¿Qué hace que un programa de educación en sexualidad sea efectivo? Aunque hay muchos factores que influyen en el éxito de un programa, hay cinco elementos clave a considerar:

  • Cubra el proceso con oración
  • Involucre a los padres
  • Desarrolle objetivos claros
  • Cree un programa efectivo y seguro
  • De oportunidad para la obra del Espíritu Santo.

 

Cubra el proceso con oración

Ore pidiendo a Dios sabiduría y discernimiento (Santiago 1: 5). Debido a que su escuela es única, Dios puede dirigirlo a hacer las cosas de manera diferente a otras escuelas cristianas. Ore por sabiduría y discernimiento para los maestros que participarán en el programa. Reúna un grupo de oración de padres, personal o mixto para orar para que los corazones y las mentes de los alumnos estén abiertos a los principios de Dios.

 

Involucre a los padres

Forme equipo con el hogar. Los padres están preocupados por proteger la inocencia de sus hijos. Los padres se sienten realmente aliviados cuando conocen qué incluirá el programa y qué no incluirá. Es menos probable que se ofendan cuando su escuela no solo los incluye en el proceso, sino que también los ayuda a tratar los problemas en casa. Al construir un puente de confianza con los padres apoyándose con el siguiente plan, afectará positivamente la atmósfera de toda su escuela:

  • Planee una reunión de padres para presentar el programa.
  • Permítales que compartan sus preocupaciones.
  • Proporcióneles recursos y anímelos a discutir estos temas en casa con sus hijos.
  • Permita preguntas anónimas y comentarios de los padres.
  • Ofrezca una reunión de seguimiento.

 

Desarrolle objetivos claros

¿Cuál es el resultado final que le gustaría obtener de un programa en su escuela? Si un estudiante se graduara de su escuela secundaria, o incluso del octavo grado de su escuela, ¿qué habría aprendido este estudiante sobre temas sexuales a partir de la educación en su escuela?

“La voluntad de Dios es que sean santificados; que se aparten de la inmoralidad sexual; que cada uno aprenda a controlar su propio cuerpo[a] de una manera santa y honrosa, sin dejarse llevar por los malos deseos como hacen los paganos, que no conocen a Dios; y que nadie perjudique a su hermano ni se aproveche de él en este asunto. El Señor castiga todo esto, como ya les hemos dicho y advertido. Dios no nos llamó a la impureza, sino a la santidad; por tanto, el que rechaza estas instrucciones no rechaza a un hombre, sino a Dios, quien les da a ustedes su Espíritu Santo” (1 Tesalonicenses 4: 3-8, NVI).

Este pasaje de las Escrituras puede ayudarnos a definir objetivos bíblicos claros para enseñar educación sexual. ¿Puede imaginar a los estudiantes en su escuela caminando en pureza? ¿Es alcanzable? ¡Por supuesto que sí!

 

Cree un programa eficaz y seguro

Muchas escuelas han intentado tener devocionales especiales o han dedicado parte  clase de Ciencias Naturales, Salud o Biblia al temas de pureza, abstinencia o educación sexual. La mayoría de veces son intentos fallidos. Si realmente quiere marcar la diferencia en el área de la pureza de sus estudiantes, desarrolle un plan bien pensado a largo plazo. Sea específico e intencional. Incluya asignaturas apropiadas en cada nivel.

Nuestra tendencia es educar en sexualidad a los estudiantes mayores porque vemos la necesidad en sus vidas. Sin embargo, su programa será más efectivo si incluye a los estudiantes más jóvenes y desarrolla un plan continuo, cada año sobre la base del anterior.

 

Dé oportunidad para la obra del Espíritu Santo

Ninguna política, lista de reglas, ni siquiera un maravilloso programa de educación sexual puede hacer que una persona joven elija la pureza como estilo de vida. Por esto debemos dar oportunidad al Espíritu Santo para que Él obre en la vida de los estudiantes. ¿Cómo podemos hacer que los estudiantes deseen algo tan contrario a la cultura en que viven? Los jóvenes no necesitan un manual sexual que les ayude a navegar por la vida. Lo que necesitan es una relación personal y viva con Dios y sed de justicia (Mateo 5: 6). La pureza no es un fin en sí mismo; el beneficio de la pureza es una relación íntima y poderosa con Dios, con recompensas eternas.

Dios nos creó, hombres y mujeres, a su imagen. Él creó el sexo, ¡fue idea suya! El mundo toma lo que Dios creó y lo rompe y deja que la corriente lo arrastre y nosotros permanecemos en silencio. Ore y considere dar cabida la pureza en su escuela y observe cómo el Espíritu Santo cambia vidas.

 

 


Susan Boe es especialista en salud, educadora cristiana y autora de la popular serie de salud Total Health y de la serie de videos The Power of Sexual Purity. Ella enseña a los adultos y jóvenes cómo vivir una vida saludable siguiendo los principios de la Palabra de Dios. Como oradora de seminarios para ACSI, ha alentado a muchos maestros y administradores.


 

CONOZCA EL MATERIAL DE EDUCACIÓN EN SEXUALIDAD 

disen ooriginal logo frase

Visto 1785 veces Modificado por última vez en Miércoles, 10 Junio 2020 18:40