Presión de grupo:
¿Maldición o Bendición?

Por Susan Layer

CSE Vol9 Num2 PresionGrupoLa presión de grupo, ya sea negativa o positiva, juega un rol tremendo en el crecimiento emocional y tiene un impacto directo en las relaciones escolares de nuestros jóvenes. Muchas veces cuando hablamos acerca de la presión de grupo, especialmente en los adolescentes, se dice en un contexto negativo. Sin embargo, la presión de grupo puede llegar a ser positiva y poderosa si se llevan a cabo acciones correctas.

En las instalaciones de una escuela la presión de grupo puede ser destructiva o puede construir un espíritu de unidad y cooperación. La presión de grupo negativa sucede cuando una persona hace una selección no saludabley dañina e influye a otras personas a unírsele.

Esta presión proviene de actos, por ejemplo, de engaño, falta de respeto, irresponsabilidad, mentira y acoso. La presión de grupo negativa particularmente afecta al estudiante vulnerable a la influencia o daño y puede ser impulsada por aspectos tales como la familia y la escuela. Por otro lado, la presión de grupo positiva muchas veces se da cuando una persona es motivada por valores cristianos a edificar y servir a otros en lugar de sí mismo. Las tutorías, el liderazgo estudiantil y el carácter cristiano son resultados de la presión de grupo positivo.

En una escuela cristiana, tenemos la oportunidad y libertad únicas de enseñar a nuestros estudiantes acerca de la bondad fundada en la verdad de Dios la cual ayuda a crear una presión de grupo positiva. En nuestra escuela, el abuso de sustancias y la promiscuidad sexual no son frecuentes; sin embargo, no somos inmunes a la presión de grupo negativa del acoso. Por lo tanto, hemos creado programas específicos que promueven los rasgos del carácter cristiano como ser amables y servir a los demás, y tenemos programas que contrarrestan la presión de grupo negativa del acoso. Para poder cambiar esa presión de grupo negativa en una fuerza positiva, los educadores y consejeros necesitan hacer lo siguiente: (1) reconocer que la presión de grupo es un tema poderoso; (2) proporcionar medios para que los estudiantes se hagan escuchar y (3) crear programas que fortalezcan la presión de grupo positiva.

El daño ocasionado por la presión de grupo negativa

Dan Olweus (1993, 9), pionero en la investigación del acoso escolar, dice que "cuando un estudiante es acosado o perseguido, con regularidad y al paso del tiempo, él o ella está expuesto a acciones negativas de parte de uno o más estudiantes". Los libros de investigación identifican cuatro clases de acoso: verbal, físico, relacional y reactivo. Los menos conocidos de los cuatro son el acoso relacional y el reactivo. Entre el acoso relacional se puede mencionar el chisme, rumores maliciosos acerca de otra persona y excluir a una persona de un grupo (Vall 2002). El acoso reactivo es una forma más obscura y engañosa pues el estudiante provoca una pelea física y después finge que el motivo fue en defensa propia (Smokowski y Kopasz 2005).

Numerosos estudios acerca del acoso documentan el daño emocional y físico que proviene de esta clase de presión de grupo negativa imparable (Smokowski y Kopasz 2005; Wolpert 2003; Whitted y Dupper 2005; Joseph 2003). Un estudio experimental descubrió que el 60% de los chicos que tenían un historial de acoso desde sexto grado hasta tercero básico tuvieron antecedentes penales a la edad de 24 años (Whitted y Dupper 2005). Dos terceras partes de los tiroteos en las escuelas se atribuyen al acoso que las personas recibieron en el pasado convirtiéndose de víctimas a agresores (Hamilton Fish Institute 2005). Una de las causas principales por la que los adolescentes se suicidan es porque han sido víctimas del acoso. (McGraw 2003).

Además, no sólo se daña a las víctimas sino también a los espectadores quienes permanecen en silencio por temor a ser castigados. Tristemente, cuando se ignora la presión de grupo negativa, otros estudiantes llegan a ser indiferentes. Recientemente, este fenómeno se percibió en una escuela secundaria pública en donde varios estudiantes y un adulto fueron captados en un video cuando observaban a un compañero estudiante que era golpeado y pateado en el piso por otra estudiante femenina. Los observadores, incluyendo al conserje, fueron testigos del asalto sin demostrar ninguna expresión en su rostro y sólo dos estudiantes nuestros estudiantes son bombardeados con imágenes enfermizas y mensajes de violencia a través de los medios de comunicación. La exposición repetida de este tipo de cosmovisión sistematiza la violencia e insensibiliza a nuestros jóvenes en cuanto a la presión de grupo negativa. No podemos ver el acoso como parte del crecimiento o como el medio para "fortalecer" el carácter. Si no se da el trato adecuado, el acoso ocasionará heridas y aumentará la maldad.

Estudiantes con oportunidad de expresarse

Hace cuatro años observamos el incremento de casos de consejería en cuanto al acoso escolar. En respuesta a esta preocupación, en reuniones con maestros los consejeros hicieron presentaciones acerca del acoso escolar y discutieron planes para llevar a cabo una encuesta acerca del tema. Nuestro propósito en esta encuesta era determinar si las referencias del acoso representaban algunos casos aislados o si era un problema a nivel de toda la escuela. Se encontró una encuesta era determinar si las referencias del acoso representaban algunos casos aislados o si era un problema a nivel de toda la escuela. Se encontró una encuesta reproducible y se modificó para tomar en cuenta a los estudiantes desde primero hasta noveno grado y reflejar nuestros valores cristianos.

Antes de dar la encuesta, se enfatizaba que los hallazgos serían confidenciales y que el anonimato era una opción. En la última página de la encuesta, los estudiantesBullying tenían la oportunidad de identificar a un compañero que les estaba acosando o que hicieran un dibujo de algún incidente de acoso. A diferencia de las escuelas públicas, nuestra investigación reveló poco acoso físico pero un nivel importante de tipos de acoso verbal y relacional. La encuesta dio la oportunidad a muchas víctimas de expresarse y compartir sus preocupaciones en cuanto al acoso. La información de la encuesta ha sido invaluable para los consejeros, permitió dar seguimiento e intervenir a las víctimas de acoso verbal o relacional. Además fue de ayuda para el niño que tenía una conducta de acoso.

A partir de esta encuesta, a los estudiantes que habían sido identificados como acosadores por tres o más compañeros, recibieron consejería. En esa reunión, se comentaron las expectativas de futuras conductas y el alcance de las consecuencias. Se notificó a los padres de familia y se les informó que en caso que la conducta de su hijo no cambiara, se tendría una reunión padre-estudiante con el director de la escuela. En dicha reunión se presentaría un convenio de conducta y tanto el padre de familia como el estudiante tendrían que firmarlo y estar de acuerdo con los términos. El punto fundamental es que en caso de no cumplir con los términos allí establecidos, sería necesaria la expulsión del estudiante. Hasta la fecha, no hemos tenido que utilizar esta opción; sin embargo, la mencionamos por si no logramos alcanzar a los estudiantes y ayudarles a cambiar su conducta.

La encuesta fue utilizada solamente durante un año debido al tiempo que se toma la evaluación manual de los resultados de las 500 encuentas. Las conclusiones se utilizaron para medir anticipadamente el año escolar. Sin embargo, tiempo después pudimos computarizar la encuesta para que pudiera ser calificada electrónicamente. Este método hace posible administrar la encuesta al principio y final de cada año escolar, dándonos información anticipada y comparativa. Como consecuencia, tendremos una imagen más exacta de dónde hay problemas y del éxito de nuestra intervención en la siguiente investigación.

Fortaleciendo la presión de grupo positiva

Cada vez hay más conciencia en la comunidad educativa en cuanto a las estrategias diseñadas para fortalecer las interacciones cuidadosas entre la niñez, las cuales pueden tener un impacto positivo en la presión de grupo (Whitted y Dupper 2005). Las opciones comerciales tienen varios métodos. Existe un programa en Estados Unidos que se llama Kool-2B-Kind (Ser amable es maravilloso) el cual es un programa bíblico que motiva a los niños de la escuela primaria a observar actos de amabilidad de sus compañeros. Se basa en Marcos 12:31 (NVI): "Ama a tu prójimo como a ti mismo". Si el acto de bondad ocurre en un "área objetivo" de la escuela (por ejemplo: el patio o el área de juegos en donde el acoso puede prevalecer), al niño se le permite ir a la oficina y llenar un "Certificado Especial". El director lo firma y se le entrega al niño que hizo la buena acción. El niño que informó la buena acción recibe una "tarjeta de crédito" en la que se escriben los reportes como este y futuros. El programa está diseñado para que tanto el niño que reporta la acción como la persona que lo recibe se les reconozca públicamente.

Otro programa, Pasos hacia el Respeto, capacita a miembros del personal docente a reconocer el acoso y a intervenir de manera efectiva. Integra la prevención del acoso en lo académico a través de literatura que explora temas de acoso e integra el estudio en otras materias escolares. Está diseñado para tercero hasta sexto primaria y se da capacitación por medio de videos así como de libros para niños y afiches que enriquecen el estudio.

La Comisión para la Paz es un programa único diseñado para nuestra escuela pero es un programa que otras escuelas pueden imitar. Fue creado con la intención de capacitar niños para ser mediadores y tutores. Hay una encuesta que se puede utilizar para hacer una investigación anual sobre el acoso que mide y monitorea el índice de incidentes del acoso. La estrategia inicial que se utilizó fue dar a los estudiantes y asesores una capacitación de ocho semanas acerca de la resolución de conflictos. Estos mediadores capacitados se prepararon para trabajar con estudiantes jóvenes durante el horario escolar y en el tiempo más oportuno. Al transcurrir el tiempo descubrimos que el programa de mediación fue difícil de implementar porque teníamos que balancear el horario de clase para que los mediadores pudieran reunirse con los estudiantes. Otro obstáculo imprevisto fue que muy pocos de los mediadores capacitados tenían la madurez de supervisar la mediación en conflicto sin ser autoritarios o mandones. El siguiente año escolar, la mediación es para enfocarnos en el programa de tutoría que estaba creciendo rápidamente cada año con más de sesenta estudiantes que servían como tutores. La capacitación anual enseña a los estudiantes no sólo las destrezas sociales en el área de escuchar sino también la importancia del amor cristiano a través de la motivación y agradecimiento por sus tutores.

Aprendimos varias lecciones a través de esta transición de la mediación a la tutoría. Primero, descubrimos que muy pocos estudiantes manifiestan el grado de madurez que se necesita para estar en un cargo de mediación que refleja una mente enfocada en el servicio en vez de la autoridad. La tutoría fomenta la humildad y la compasión mientras que la mediación tiende a crear un posicionamiento arrogante y autoritario con los compañeros. Segundo, observamos que la mayoría de los tutores efectivos y compasivos eran los que habían experimentado el acoso en su pasado. Tercero, experimentamos resultados abundantes y provisionales de un programa que está dentro de la voluntad de Dios: padres de familia colaborando como voluntarios, gastos mínimos en el programa y crecimiento en membresía cada año. Finalmente, descubrimos un intercambio recíproco en la autoestima; los tutores se sintieron apreciados y especiales ante los ojos de sus estudiantes y quienes se sentían excluidos por sus compañeros empezaron a sentirse visibles y amados ante los ojos de sus tutores.

Los programas diseñados para enfocar los rasgos del carácter dan un refuerzo positivo para las interacciones deseadas con los compañeros. En nuestro programa llamado Santos Sensacionales, se selecciona un fruto del espíritu específico para cada mes y se enfoca toda la lección en esa cualidad. De cada grado, se elige a un alumno que pueda servir de modelo para ese rasgo del carácter. Ese "santo sensacional" asiste a una reunión, recibe una medalla, un diploma y se le toma una fotografía. Las fotografías se exhiben en una cartelera ubicada afuera de la cafetería. A los estudiantes les encanta escuchar sus nombres cuando se mencionan en los "Noticieros matutinos" cuando sus compañeros les aplauden y reconocen.

Las organizaciones estudiantiles que dan oportunidad al liderazgo enriquecen la influencia positiva de los compañeros. En nuestra escuela, esas oportunidades se dan en el Consejo Estudiantil de la Sección Primaria, la Asociación Estudiantil de la Escuela Secundaria y la Sociedad Nacional Honoraria de la Escuela Secundaria. En cada organización, los niños tienen voz y la oportunidad de influenciar a sus compañeros de manera positiva.

¿Tiene la presión en grupo un rol importante en la vida del niño? La respuesta es un definitivo: "Sí, lo tiene". De hecho, durante los años de la preadolescencia y adolescencia nada es tan influyente como la presión del grupo de compañeros. Como educadores cristianos tenemos la responsabilidad de denunciar el acoso y la presión de grupo negativa y el privilegio de promover las relaciones positivas entre compañeros. Con la ayuda de Dios veremos jóvenes tratando a otros como desean ser tratados, cumpliendo la Regla de Oro y el diseño de Dios en cuanto a las relaciones.

Referencias:
Escritora principal: Susan Layer, Consejera Contribución de: Ruth Ann Palmer, EdD, Directora del Colegio Cristiano de St. Petersburg, Florida.
Tomado de la Revista en inglés CSE - Volumen 9 - Número 2 - 2005-2006 - Páginas 22-24